DESENCANTOS
Un segundo me basta para mis alas poder agitar volar y posarme tan alto que todo y nada pueda mirar. Un segundo me basta para mis ojos poder cerrar y las más sútiles fantasías poder imaginar. Un segundo me basta para en mi mente poder evocar los mas bellos recuerdos descansos en un altar. Ni un segundo hace falta para despertar y pisar tierra firme en un mundo sin paz. Ni un segundo hace falta para que algo inquiete mi pecho despierte intranquila envuelta en mi lecho.