Vivir sin tí.
El amor supera la ausencia
Viajaste un día cercano a la navidad, sin saber que la navidad la hacías tú.
La alegría, la bondad, los villancicos y los regalos, los preparativos, las encomiendas. los promovías tú.
La magia, la risa, el árbol, el nacimiento, los adornos, la cena.
Todo eso eras tú.
Fué tu ejemplo, tu sentir, tus vivencias...el querer regalar alegría a todos.
El ir y venir con ese espíritu siempre inquieto y navideño, estusiasta sobre todo en estas fechas.
Recuerdo cuando alegre cantabas villancicos, esperando el nacimiento del hijo de Dios.
El ser siempre agradecida, en medio de esa grandiosa sencillez; el tener a tu niña presente , traviesa, viviente, el arrancarnos carcajadas de risa, el ser tan auténtica y natural.
Eso fuiste.... no sólo para mí.
Dichosos quienes pudimos disfrutar de tu amor y tu compañía. Estoy segura que la misión con la viniste a la tierra, la terminaste con honores y que siendo tan misericordioso nuestro Divino Padre Celestial, te dará un hermoso lugar cerquita de Él.
Tercera navidad que ya no estás.
Tantas cosas cambiaron con tu partida pero tan marcados quedaron tus caminos, que siempre seguiremos tus huellas y espero que ese camino lo sigan las generaciones que también te quieren como una abuela muy, muy querida.
No te diré adios porque solo fuiste a un viaje donde algún dia te alcanzaré. Porque siempre vivirás conmigo en mi corazón y porque en mis recuerdos seguirás siempre alegrando mis días aunque ya no estés.
¡Feliz Navidad!, y se que todo lo que escribí ya no podrás leerlo, pero si sentirlo porque estás tatuada en mi corazón.
Hasta siempre tía Chelita.
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