Danza a la vida.( versión definitiva)
Le danzabas a la vida con tal empeño
como si bailar fuera más que un sueño.
Te mostrabas divertida, ágil, sonriente;
tu felicidad era del todo evidente.
Lidiabas alegre con manos danzarinas,
pasito a paso, de aquí para allá,
bamboleabas firmemente
tu estrecha delgadez.
Te desplazabas armoniosa por el salón danzante,
tus ojos tenían una luz radiante.
Celebrabas complacida lo grandioso de la vida;
tenías la gracia que el cielo convida.
Disfrutabas de la música,
de sus melodías en el ruido,
en medio del gentío colectivo, saboreando en cada nota un destino de ambrosía.
Mostrabas con orgullo tus cabellos de luna,
como quien rescata una gran fortuna.
Poco importaba tu lánguida figura,
si ante la prueba tallaste tu propia escultura.
El invierno dejó de existir,
el verano empezaba a vivir.
Habías derrotado a la muerte y hoy solo abrazas tu presente.
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